Diez preguntas frecuentes sobre el cannabis
Sociedad Cannabicultora de Venezuela
(SOCAVE)
1.- ¿Qué es el cannabis?
-El cannabis es una planta de la naturaleza, usada desde tiempos remotos para la confección de ropa anti-rayos U.V., papel, materiales de construcción, herramientas, aceites, tinturas, velas, cabuyas de navegación y, ya en la actualidad, hasta ha suplantado al plástico en partes de seguridad de automóviles debido a su resistencia a los impactos.Es un arbusto anual del que se obtienen productos como el cáñamo, cuya fibra multiuso tiene apenas un 0,3 % de THC (tetrahidrocannabinol). De su semilla se puede extraer un aceite esencial con propiedades medicinales, que además sirve de alimento por su alto contenido de la proteína edestina. Con sus hojas se hacen tinturas para curar infinidad de enfermedades. Y de la flor hembra surge la estereotipada “mariguana”, que requiere como único proceso para ser administrada un par de semanas de secado.
2.- ¿Pero la mariguana es una droga?
-No. La flor cannábica hembra, aislada del polem del macho, aumenta la producción de alcaloides psicoactivos que sirven tanto de remedio como para la introspección espiritual. De hecho, la simbiosis cannabis/humano ha formado en nuestro cerebro unos receptores para los cannabinoides que ningún otro animal posee.Ciertamente la combustión de dicha flor al fumarla produce brea, alquitrán y monóxido de carbono, pero las pipas de agua (bongs) reducen estas sustancias y los vaporizadores (utilizados para administrar las bondades del cannabis en enfermos de cáncer) las eliminan en su totalidad. Sea como fuere, las palabras medicina y toxina tienen la misma raíz etimológica, la diferencia entre una y otra estriba en la dosificación.
3.- ¿Qué enfermedades cura?
-Siendo el cannabis una farmacia completa, usted podrá curarse de rabia, tétano, paludismo, beriberi, constipaciones, distracción continua, dolores reumáticos, calambres menstruales, disentería, ictericia, epilepsia, ántrax, fiebre, mordeduras de serpiente, artritis, tumores, dolencias de garganta, paraplejía, insomnio, caspa, enfermedades venéreas, inflamaciones y/o incontinencias urinarias, esclerosis, tos ferina, dolores de oído, tuberculosis, asma, diarreas, trastornos de apetito, manías, náuseas, dolores de cabeza, etc.Asimismo, el cáñamo agiliza la mente, prolonga la vida, mejora el juicio, induce el sueño y afina la voz. Resalta por sus propiedades medicinales como analgésico, antiespasmódico, antidepresivo, antiflemático, antiinflamatorio, anticonvulsivo, digestivo, punzante y astringente. Sirve como acelerador del parto y libera de toda ansiedad.
4.- ¿Por qué prohibieron esta medicina?
-En 1937 los empresarios Hearst y Dupont lograron que el gobierno norteamericano prohibiera todo uso del cáñamo para monopolizar el mercado del papel hecho de celulosa y las nuevas fibras sintéticas de nylon. La prohibición disparó los precios y el negocio más floreciente fue el de la misma mariguana, hasta convertirse en uno de los más lucrativos de la historia.Mediáticamente, durante décadas, se ha inducido a pensar que el camino correcto para acabar con el pueblo cannabicultor es asustar, restringir y castigar, aunque no se cuestiona la prohibición como sistema. Lo curioso es que Estados Unidos, el mayor productor y consumidor de mariguana en el mundo, sólo persigue a los narcotraficantes de otros países, nunca a los suyos. Después del trigo y el maíz, la mariguana es el tercer producto más importante en la agricultura norteamericana: en California, Massachusetts, Virginia, Mississippi y Tennessee hay miles de hectáreas sembradas con mariguana.
Entre tanto, la “bota norteña” fumiga plantaciones cannábicas en México, Jamaica y Colombia, no para defender la moral, sino para eliminar la competencia.
5.- Si la prohibió Estados Unidos, ¿por qué Venezuela también?
-Como Latinoamerica adoptó las leyes prohibicionistas impuestas desde el Pentágono, Venezuela no se quedó atrás, permitiendo que las jugadas sucias de la DEA, la CIA y la OMS traspasaran los límites de nuestra soberanía nacional, integridad territorial y autodeterminación. No se analizó por qué la gente siembra y consume cannabis, ni se plantearon medidas intermedias que reduzcan posibles riesgos, ni se previeron mecanismos de evaluación para medir la eficacia de la ley y poder corregirla en el futuro.6.- ¿Prohibición es igual a narcotráfico?
-Sí. El narcotráfico -que le genera 400 mil millones de dólares anuales a los bancos norteamericanos- manipula la planta con sustancias químicas para evadir el control de aduanas. Así que cualquier problemática social achacada al consumo de cannabis, llámense enfermedades físicas o psíquicas, mercado negro, adulteración, abuso de consumo, delincuencia o lo que sea, ha surgido a raíz de la prohibición.Sólo podemos tener la certeza de que el narcotráfico, apoyado por las empresas de descomunicación, tratará de impedir las posibilidades de autocultivo popular con el objetivo de que la planta permanezca en un status de “droga”, manteniendo de tal manera precios elevados y consumidores acríticos. El fracaso de las leyes prohibicionistas, en consecuencia, se hace patente en esta sociedad corrompida por las drogas duras o sintéticas.
Hipócritamente, en los últimos años algunos laboratorios farmacéuticos venden compuestos cannábicos en países donde el cultivo para su uso personal está prohibido, incluso para los ciudadanos que padecen alguna de las enfermedades para las que se recomienda su uso. Entonces, ¿cómo una planta medicinal que ha sido empleada por la humanidad desde hace 40.000 años se ha pretendido convertir, en menos de un siglo, en una droga perseguida y maldita?
7.- ¿Y qué pasa si consumo cannabis?
-En realidad no existen argumentos sólidos para considerar el cannabis como un flagelo que atenta contra la salud pública. Por el contrario, si usted llega a fumar, comer o beber una flor cannábica más bien podrá conectarse con su Ser Interior y la Creación. Este acercamiento espiritual es una cualidad de las plantas enteógenas (que muestran a Dios dentro de uno mismo), como la coca, la ayahuasca, el peyote, la huachuma, entre otras medicinas ilegalizadas por el Nuevo Orden Mundial.8.- ¿Qué pasa si lo siembro?
-Si usted llega a sembrar cannabis será más conciente de su entorno (no tanto del televisor) y por ósmosis se conectará con la luna, el sol, la tierra y el viento. Comenzará a preocuparse por la polución, el calentamiento global, los cambios climáticos... Y es posible que incluso se interese por prácticas agroecológicas, sustentables y sostenibles, que lo liberarán de la esclavitud del supermercado y los transgénicos.En pleno siglo XXI, observamos el apogeo en Europa de los cultivos cannábicos en interior (indoor), principalmente debido a la imposibilidad de sembrar en invierno. En nuestro caso, Venezuela es un país tropical donde puede cosecharse en exterior durante todo el año, y ello supone un ahorro energético ante los métodos artificiales. Aquí crecen sin mayor problema todas las variedades de cannabis, ya sean sativa, índica o híbridos índico/sativa; hermosos géneros cannábicos en Amazonas, Caracas, Maracaibo, Bolívar, Mérida, Miranda, Anzoátegui, Margarita, Yaracuy, Aragua, Barinas y el resto del país.
9.- ¿Cómo desligar a la planta del narcotráfico y el paramilitarismo?
-Con conciencia. Las siete bases militares de los Estados Unidos en Colombia (más las tres ya utilizadas por las FF.AA. estadounidenses) forman parte de la militarización abierta del capitalismo neoliberal globalizado, con su crisis económico-financiera, ecológica, social y moral, con su concentración y monopolización de poder en manos de unas pocas elites; bombardeando paralelamente la psique de los pueblos para que acepten un régimen totalitario-represivo a escala mundial.Pero lo cierto es que tanto en Colombia como en Venezuela comemos arepa, mascamos chimó, bailamos joropo, cultivamos cannabis y compartimos afinidades indígenas (chibcha, wayúu, entre otras). Más aún, como dijo Simón Bolívar, “para nosotros la patria es América”. Parafraseando a El Libertador, podríamos decir ahora: “Para nosotros la matria es Abya-Yala”.
10.- ¿Qué figura legal propone la Sociedad Cannabicultora de Venezuela?
-La coyuntura actual le exige a la Revolución Bolivariana una actitud progresista capaz de crear una jurisprudencia acorde con nuestra realidad. No nos referimos a terminologías como legalización, despenalización o regularización, sino que exigimos la pronta normalización del cannabis: autocultivo y libertad.La normalización en tanto figura legal supone que la planta, en vez de llevar a cuestas el peso de las leyes, se libera de ellas. Es decir, vuelve a ser una planta normal como el café, el maíz o la yuca.
En efecto, asumimos la normalización del cannabis con una conciencia internacionalista, antiimperialista y anticapitalista. ¿Quién va a comprar mariguana adulterada en la calle si cada familia cultivará cogollos de primera calidad en sus balcones y jardines?
La normalización hará que caigan los precios del cannabis y, por extensión, morirán las mafias junto con los narcodólares de Wall Street. Por estos motivos demandamos al Gobierno Nacional tome cartas en el asunto y, en vez de mantener el prohibicionismo norteamericano en Venezuela, libere la planta aunque sea con semillas de un 0,3 % de THC a objeto de experimentar con su fibra.
¡Sí al THC, no al TLC! ¡Ana Karina Röte!
¡Liberemos a María! ¡Todo 1937 tiene su 2012!
>Datos de interés
*El uso lúdico-espiritual del cannabis permite abrir nuestra percepción lúcida de la conciencia. Nos enseña a saborear mejor la comida, sentir la música profundamente, despertar las capacidades artísticas o simplemente contemplar la belleza de la existencia. No produce toxicomanías y restaura con fuerzas psicoenergéticas vitales nuestra memoria celular y reticular.*El consumo excesivo de cannabis en mujeres embarazadas y edades tempranas puede acarrear problemas de salud. En casos de adolescencia existen factores psicológicos que demandan la guía de una persona intelectualmente madura con un suficiente grado de información acerca de su consumo.
*La Sociedad Cannabicultora de Venezuela (SOCAVE) es una organización sin fines de lucro que promueve la normalización del cannabis en Venezuela y Latinoamérica, conformada por campesinos, abogados, escritores, botánicos, periodistas y gente de a pie. No requieres inscripción, notificación o carnet para pertenecer a SOCAVE; basta que te sientas parte del proyecto y difundas información al respecto en tu comunidad.